El propio Colegio de Médicos de A Coruña define a José Peña Guitián como uno de los grandes de la medicina, "un líder reconocido en toda Europa que impulsó las especialidades pediátricas y defendió los derechos y la salud de los niños y sus familias. Sin duda, uno de los mejores profesionales que ha dado Galicia".
Nacido en 1926 en Armillán (Láncara, Lugo), en el seno de una humilde familia campesina, Peña Guitián solía recordar que su infancia transcurrió en un entorno sin luz eléctrica ni carreteras, pero lleno de alegría y felicidad.
Catedrático de la Universidade de Santiago de Compostela, fue una autoridad de referencia internacional en su especialidad y maestro de varias generaciones de pediatras gallegos. Entre ellos Rosaura Leis, catedrática de Pediatría de la USC y vocal de la Junta Directiva de Asomega, que ha destacado "la gran labor que llevó a cabo desde la Escuela Pediátrica Compostelana para todo el mundo".
Inició su carrera docente como ayudante de clases prácticas en la USC, donde también ejerció como profesor adjunto, encargado de cátedra y, posteriormente, como catedrático de Pediatría y Puericultura, hasta su jubilación. Esta última responsabilidad la desarrolló, además, como emérito. Dirigió la prestigiosa Escuela Profesional de Pediatría hasta su integración en el sistema MIR y fue decano de la Facultad de Medicina de la USC. También presidió la Asociación Española de Pediatría durante dos mandatos y luego fue su presidente de honor, y coordinó la edición española de Pediatric in Review.
Como indican en un detallado artículo en el "Diario de Santiago" Juan José Fernández Teijeiro y Fernando Ponte, Peña Guitián fue un investigador incansable que centró su actividad en áreas como el crecimiento, el raquitismo, los errores congénitos del metabolismo y las displasias óseas. Su contribución al conocimiento médico queda patente en la dirección de 23 tesis doctorales y 90 tesinas de licenciatura, así como en sus numerosas publicaciones y ponencias en congresos nacionales e internacionales.
Por la excelencia de su trayectoria, el maestro recibió en 1997 el Premio Nóvoa Santos de Asomega, galardón que en una entrevista en "El Correo Gallego" de 2016 mencionó entre los que más valoraba de cuantos había recibido. Por ejemplo, la Medalla de Oro y Brillantes del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de A Coruña, la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad y la Medalla Castelao de la Xunta de Galicia. Aunque en esa misma entrevista admitía su debilidad por un reconocimiento muy especial: el haber sido nombrado Hijo Predilecto de su Láncara natal.